Tiempos aún más modernos con las 3D
Cuando en 1936 el genial Charles Chaplin dirigió y protagonizó la película “Tiempos modernos”, poco podía imaginar que su negativa visión futurista del trabajo industrial estaría muy alejada de la realidad que vivimos en los albores del siglo XXI. Las condiciones enajenantes en las que trabaja el protagonista de este filme, donde prácticamente es una parte más de un engranaje casi perfecto, en el que la pieza más débil es el ser humano, han dado paso a una industria que se encuentra en una nueva fase, conocida como la tercera revolución industrial, donde las tecnologías de la información y la comunicación han revolucionado aún más si cabe nuestra sociedad.
En estos tiempos aún más modernos que los filmados por Chaplin, el ser humano sigue teniendo problemas laborales, de adaptación a una economía que necesita producir más y mejor, y que ha experimentado un desarrollo que hasta hace pocos años nos habría parecido ciencia ficción. Tanto es así, que ya no estamos lejos de tener a nuestra disposición “la ciencia de los Krell”, esa avanzada civilización que aparece como telón de fondo de la película “Planeta prohibido” y que tenía la capacidad de generar con su mente cualquier tipo de producto.
Y eso es, poco más o menos, lo que hoy ofrecen las tecnologías 3D, que a través de impresoras y escáners 3D son capaces de hacer realidad infinidad de objetos ideados por la mente humana de una forma rápida, sencilla y eficaz, desde un juguete hasta una maqueta de un edificio, pasando por el diseño de joyas, huesos y órganos humanos, bustos, piezas de cualquier tipo de maquinaria e incluso una representación a escala de cualquier persona. Esperemos que esta nueva revolución digital tenga un final mucho más feliz que el que sufrieron los Krell.



